Hay dueños de restaurante que sí miran sus números cada semana.
Tienen el POS. Tienen el Excel. Algunos hasta tienen un dashboard.
Y aun así toman decisiones que los números ya estaban advirtiendo que no debían tomar.
El problema no es acceso a información. Es saber qué preguntarle a esa información antes de actuar.
Revisar el costo de alimentos del mes y ver que está en 33% no te dice si puedes contratar a alguien esta semana. Ver que las ventas subieron un 12% no te dice si ese crecimiento está llegando a la caja o si se está quedando en el camino.
Los números describen lo que pasó. La pregunta correcta convierte eso en una decisión para lo que viene.
Acompañé un restaurante que decidió invertir en marketing cuando las ventas llevaban meses estables. La lógica parecía correcta: ventas estancadas, hay que traer más clientes.
Pero antes de esa decisión, tres números ya estaban diciendo algo diferente. El indicador combinado de costo de alimentos más nómina estaba en 68% - tres puntos por encima del límite. El flujo de caja disponible, no el saldo en cuenta sino lo que quedaba después de descontar compromisos de la semana siguiente, era consistentemente corto. Y los días de inventario estaban en 19, casi el doble del rango saludable.
Ninguno de esos tres números estaba rojo en el sentido dramático. Cada uno por separado parecía manejable. Juntos estaban diciendo que la estructura no soportaba ninguna presión adicional.
La inversión en marketing trajo más clientes. La operación no estaba lista para recibirlos. El problema no era visibilidad - era estructura. Y los números ya lo sabían.
Antes de tomar cualquier decisión importante esta semana - contratar, invertir, cambiar algo - hazte esta pregunta: ¿el indicador combinado está por debajo de 65% y el flujo de caja disponible cubre los próximos siete días sin tensión?
Si las dos respuestas son sí, la estructura soporta la decisión. Si alguna es no, ese es el trabajo de esta semana — no la decisión que estabas a punto de tomar.
SI FUERA MI RESTAURANTE...
Lo haría el mismo día cada semana, antes de cualquier otra cosa. Cinco minutos. Indicador combinado (Es la suma del costo de alimentos más el costo de nómina, dividida entre las ventas netas. Se expresa como porcentaje), flujo disponible, días de inventario. Solo si alguno está fuera de rango entro a ver el detalle.
No es análisis. Es una pregunta de tres partes que me dice si puedo avanzar o si necesito resolver algo primero. Esa diferencia — entre avanzar y resolver — es la que separa las semanas productivas de las semanas reactivas.
📌Esta semana en el blog
Si quieres entender cómo leer estos tres números en el orden correcto — y qué hacer cuando alguno está fuera de rango — está todo en el artículo de esta semana.
¿Quieres que alguien lea estos números por ti cada mes y te diga qué hacer con ellos? Así funciona Tu CFO Mensual →